Deporte
Sesión de agility
El agility cansa más de lo que parece porque no es solo correr: es decidir, coordinar y confiar en quien guía. Las sesiones se ajustan al nivel y a la edad, y quien las dirige vigila las articulaciones, que es donde este deporte pasa factura si se fuerza.

Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad?
Para saltos y contactos, cuando ha terminado de crecer: entre los doce y los dieciocho meses según el tamaño. Antes se puede trabajar coordinación y obstáculos bajos, que no cargan las articulaciones.
¿Vale cualquier raza?
Casi cualquiera, adaptando alturas y ritmo. En razas braquicéfalas (Bulldogs, Carlinos, Boxer,...) hay que vigilar la respiración, y en razas largas y bajas, la espalda. Un buen entrenador ajusta el circuito, no el perro.
¿Tiene que ser un perro obediente?
Necesita venir cuando lo llamas y saber esperar. Sin eso, el circuito se convierte en perseguirlo, que no entrena nada y le enseña que irse es divertido.
Sea lo que sea que necesite tu compañero, aquí hay alguien preparado para dárselo.
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