Fotografía
Sesión fotográfica básica
Fotografiar animales es sobre todo saber esperar. La sesión básica se hace en un espacio controlado, al ritmo del animal, y termina con una selección de imágenes editadas. Se acuerda antes cuántas fotos se entregan y para qué las quieres usar.

Preguntas frecuentes
¿Cuántas fotos me llevo?
Lo habitual es una selección editada de entre diez y veinte imágenes de toda la sesión. Conviene fijarlo por escrito, junto con el uso que les vas a dar y el formato en el que se reciben.
¿Puedo salir yo también?
Sí, y suele mejorar la sesión: un animal está más tranquilo con su persona al lado, y las fotos juntos son casi siempre las que más gustan después.
¿Y si mi animal no se está quieto?
Es lo normal y se cuenta con ello. Fotografiar animales es esperar el momento, no colocarlos. Lo que sí ayuda es venir con hambre —las chuches funcionan— y sin haber gastado toda la energía antes. Además le da la oportunidad al profesional de tomar instantáneas más dinámicas e interesantes.
Sea lo que sea que necesite tu compañero, aquí hay alguien preparado para dárselo.
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